Categorías
chic-Tips Originals Pontegeek Principal

¿Cómo decides involucrarte en nuevos proyectos?

Imagínate caminando en el centro comercial y de pronto te encuentras a un ex compañero de trabajo, esa persona aún labora en el mundo corporativo y como suele pasar, te pregunta curioso: ¿Cómo va todo? ¿Qué estás haciendo? ¿Dónde estás ahora?… ¿Cómo respondes?

He aprendido a responder con la expresión: “excelente, todo bien”. Y de inmediato hago una pregunta ¿Qué nuevos proyectos tienes? Por regla general, se quedan pensando, y si responden los proyectos giran en torno a la empresa para la que trabajan. ¿Te parece conocido el escenario?

Ahora que tengo tu atención, respondamos juntos ¿Qué nuevos proyectos tienes y cómo decides involucrarte en ellos?

Los japoneses tienen una palabra que ayuda mucho a la hora de decidir qué proyectos iniciar. La palabra es IKIGAI, que es, a su vez, una filosofía. ¿Te conté que tuve la grata experiencia de trabajar para dos empresas multinacionales japonesas la mitad de mi vida laboral corporativa? Una tecnológica y la otra automotriz; ellos con su cultura, moldearon gran parte de mis hábitos profesionales, hábitos que conservo, aplico y valoro.

IKIGAI para emprendedores proyectos

La palabra se traduce como encontrar tu propósito, lo que te hace sentir pleno, lo que te dará felicidad. En la práctica hay varias áreas para trabajar el IKIGAI:

  1. Persigue tu IKIGAI, hay una pasión dentro de cada uno de nosotros que nos hace únicos, es un talento que, una vez lo descubres y lo vives, te dará propósito y felicidad.
  2. Vive en presente, el presente es todo lo que tienes hoy (pasado ni futuro están bajo tu control).
  3. Rodéate de buenas personas (no de gente importante o por interés), los amigos son la medicina para la vida.
  4. Mantente en forma, el ejercicio libera hormonas que te hacen sentir feliz.
  5. No comas de más, con un 80% de la ingesta diaria, tienes energía para estar bien, enfocado en lo que te hace feliz, sin pesadez para trabajar.
  6. Sonríe, no olvides el privilegio que tienes de estar aquí, hay otros que en este instante lo pierden o ya no están.
  7. Reconecta con la naturaleza, sirve para recargar tus baterías sensoriales, somos energía.
  8. Da las gracias, ellos creen que con ser agradecido tu felicidad crece de forma exponencial.
  9. Mantente activo, no pienses en rendirte, inclusive si no ves progreso. Has algo para alguien, aporta valor, ayuda a otros y prémiate por los pequeños avances.
  10. No tengas prisa, toma las cosas con calma, el apuro es “inversamente proporcional a la calidad de vida”. Camina lento, pero ve por ello con más ímpetu.

Cuando decides emprender, se supone que estarás haciendo lo que te gusta, lo que te da libertad, lo que anhelaste y colocaste en ese “MAPA DEL DESEO / VISION BOARD”, si lo que estás haciendo no te anima, cada día sería lo mismo que trabajar en el mundo corporativo en un trabajo repetitivo, especializado, tedioso, aburrido y fácilmente reemplazable por la inteligencia artificial.

Entonces, ¿cómo te aseguras que valga la pena involucrarte en un nuevo proyecto sin perder tu IKIGAI?

Cuatro preguntas antes de involucrarte en un proyecto

  1. ¿Se alinea este proyecto con mi marca y propósito personal global? Recuerda que lo que funciona para otros, no precisamente se amolda o te calza bien a ti.
  2. ¿Ayudará este proyecto a lograr mis objetivos? ¿Beneficiará a mi cliente? Respondiendo con sinceridad, sabrás si vale el esfuerzo o no.
  3. ¿Disfrutaré estar o desarrollar ese proyecto? Si amas lo que haces, aunque te esfuerces, te rete, sea demandante, no lo sientes como trabajo forzado. Sucede cuando planificamos un viaje a un destino muy deseado, lo que nos depara, las memorias hacen que valga todo lo que hicimos de principio a fin.
  4. ¿Cómo decides? ¿En cuáles proyectos participarás? Tú decides, al final, todas son recomendaciones, sigue tu intuición, involúcrate en aquello que te haga feliz y sientas que puedes hacer con excelencia.